Minimalismo: 10 Motivos para Tener una Vida más Sencilla

motivos para tener una vida más sencilla

¿Te has planteado alguna vez que tener una vida más sencilla podría ser la respuesta a muchos de nuestros problemas? Vivimos en una sociedad donde en general cuanto más, mejor: más pertenencias, un estatus superior, más dinero, más likes y followers.

Aspiramos a un puesto con más responsabilidades y trabajo, para tener una casa más grande, un coche mejor, un móvil más caro, unas vacaciones más lujosas y un televisor de más pulgadas.

Tenemos esa necesidad de rellenar nuestras vidas con otra adquisición, el último flamante dispositivo o una novedosa experiencia que nos saque del aburrimiento y la mediocridad

Sin embargo, acaparamos demasiadas cosas, y presumimos de ser multitarea. Recibimos una cantidad ingente de información, muchas distracciones, infinitas opciones. No hace falta decir que nuestro tiempo y capacidad son limitados.

El márketing y la publicidad no solo tienen la respuesta a nuestras carencias, sino que además nos crean otras nuevas; como tal, nos venden todo tipo de productos sin los cuales no seremos tan atractivos y exitosos. En definitiva, nos educan para ser consumistas. Paradójicamente, no acumulamos felicidad, sino insatisfacción.

¿Y si lo que necesitamos es precisamente MENOS?

Una vida más sencilla y disfrutar de lo que ya tenemos.

10 beneficios del minimalismo como estilo de vida:

1. MENOR ESTRÉS: a menos cosas, menos estrés. La acumulación puede llegar a ser abrumadora y nos lleva tiempo y espacio, además de la necesidad de limpiarlo, mantenerlo, ordenarlo y transportarlo. A su vez, gran cantidad de tareas o distracciones nos drenan la energía sin casi darnos cuenta.

2. DISTANCIARNOS DEL CONSUMISMO SALVAJE: sin la necesidad de comprar por comprar, salimos del círculo consumista – ese insaciable hambre de más. Aunque la afición por las compras esté socialmente aceptado, comprar sin control es considerado una adicción. Por otro lado, a menos consumismo menos impacto medioambiental.

3. MENOR GASTO Y MÁS AHORRO: como consecuencia de lo anterior, gastamos menos en cosas innecesarias; y a su vez, podemos permitirnos mirar más la calidad de lo que compramos. Por ejemplo, en vez de tener 10 pares de zapatos baratos, podríamos tener 5 pares decentes o incluso algunos de calidad excepcional.

Además, siendo más cuidadosos en lo que adquirimos, nos permitimos ahorrar.

4. HOGARES MÁS PRÁCTICOS Y ORGANIZADOS: minimalismo no es tener la casa como una patena y perfectamente organizada. Aunque puedan ir de la mano, no hay que confundirlo; minimizar es deshacerse de todo lo innecesario – no es colocar todo nuestro exceso de cosas en bonitas cajas u ordenar nuestros libros cromáticamente.

Sin exceso, eliminamos el ruido visual y nuestro entorno nos inspira calma en vez de caos.

5. LIMPIEZA CON MENOR ESFUERZO: si tus armarios están atestados, tus cajones abarrotados y hay mobiliario y trastos por todos lados, ordenar y limpiar es una ardua tarea. Cuando tu hogar y espacio de trabajo están despejados, y recogemos según desordenamos, la limpieza será obviamente más fácil y llevadera.

6. DAR VALOR A LO QUE REALMENTE IMPORTA: muchas veces damos demasiada importancia a nuestras posesiones, como parte de nuestra identidad y estatus social. Nos esforzamos en mantener el éxito profesional, la imagen y el nivel económico, pero por el camino, sacrificamos nuestro bienestar personal.

Eliminando lo innecesario, creamos espacio para llenarlo con nuevas oportunidades y experiencias.

7. VIVIR SIN ETIQUETAS: en relación con el punto anterior, no identificarnos tanto por lo que tenemos (o no tenemos, y deseamos), como por lo que somos, nos evita la constante comparación con los demás y el encasillamiento en un molde dictado por la sociedad y el materialismo.

Cuando eres tú quien pone tus normas y gustos acorde con tus necesidades, tenemos más control en lo que ocurre en nuestras vidas.

8. REDUCIR NEGATIVIDAD: el minimalismo no se centra sólo en el aspecto material, sino también en el emocional y personal. Mantener en nuestras vidas relaciones o entornos tóxicos, que no nos aportan valor, sino que además lo resta, genera un entorno negativo y una carga emocional que nos complica la existencia.

9. GANAR EFICIENCIA: cuando eliminamos ruido y distracción y nos centramos en lo que importa, nos convertimos en más eficientes en lo que hacemos.

Reducir las tareas y aparentes obligaciones de nuestra vida diaria nos permite gestionar mejor el tiempo, ser más productivos y dar calidad a nuestras actividades.

Por ejemplo, eliminando muchas de las notificaciones automáticas de nuestro móvil, y minimizando el tiempo que dedicamos a las redes sociales y a navegar por internet.

10. TENER SOLO LO QUE NECESITAS Y/O TE HACE FELIZ: cuando tienes lo suficiente, sin excesos ni cargas, y lo que poseemos nos gusta y nos produce alegría, somos más felices.

Si tengo que elegir una expresión que defina una vida más sencilla me quedo con «No es más rico quien más tiene, sino quién menos necesita«. Porque al final, las cosas materiales no nos completan como personas, solo nos adornan.

Lecturas recomendadas para empezar una vida más sencilla:

MÁS CON MENOS. Joshua Becker

MINIMALISTAMENTE. El poder transformador de lo simple.  Adriana Coines

MINIMALISMO: Para una vida con sentido. Joshua Fields y Ryan Nicodemus

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