La Poderosa Regla de los 15 Minutos

productividad, la regla de los 15 minutos

A principios de año, leí casualmente un artículo de una escritora y blogger americana llamada Hannah Brencher que hablaba de productividad y su Regla de los 15 minutos; me picó la curiosidad saber de qué se trataba – y lo que puse en práctica me ha cambiado significativamente mi rutina diaria.

Todos tenemos esos pequeños proyectos, hobbies, papeleo pendiente o incluso tareas que posponemos una y otra vez, por falta de tiempo; ¡maldito tiempo!. Se nos pasa el día volando, ocupadísimos, pero siempre nos quedan cosas por hacer; y lo más curioso es que sacrificamos las cosas que más nos apetecen o forman parte de nuestro crecimiento personal.

¿Tú también tienes la sensación de que el día a día te pasa por encima? Trabajo, tareas domésticas, hijos y compromisos, nos ocupan todo el día. Al llegar la noche, estamos tan agotados, que solo atinamos a enchufarnos una serie ligera en Netflix después de cenar, porque ya no nos da la cabeza para pensar.

Sin embargo, la norma de los 15 minutos saca el tiempo de donde aparentemente no lo hay, y es realmente efectivo.

Es tan simple, que una vez implementado es difícil saltárselo. Eliges una tarea, pones el cronómetro 15 minutos, y empiezas. Ya está, no hay vuelta de hoja.

Nada más terminar de leerlo, me pensé algo en que pudiera aplicar dicha productividad, y decidí que quería retomar mis ejercicios y estiramientos. Así que al día siguiente me levanté un poco antes y me puse a ello, cronómetro en mano. Varios meses después, hago mi rutina de ejercicios religiosamente todos los días durante 15 minutos, con resultados sorprendentes. Y lo mejor, ese pequeño hábito ha desencadenado otros igual de productivos y saludables.

Establecer nuevos hábitos y rutinas requiere mucha disciplina y perseverancia

Quién no ha tenido buenos propósitos de año nuevo y ha empezado muy animado, para abandonarlo unos meses después. El error suele estar en la base: son metas a largo plazo, a veces desmesuradas, en las que perdemos la constancia y el ánimo por el camino cuando se nos presentan algunos obstáculos.

¿Qué es más sostenible en el tiempo, unos minutos de estudio diario o una panzada de horas varios días a la semana? ¿Incluir una opción saludable en nuestros hábitos alimenticios, o ponerse una dieta restrictiva abocada al fracaso? ¿Matarnos en el gimnasio los fines de semana o hacer unos poquitos ejercicios todos los días?

La norma de los 15 minutos se lleva todo eso por delante. Porque dime, ¿quién no tiene 15 minutos al día?

15 minutos que te quitas de mirar el móvil, de esa serie que te ves por la noche, una pausa del trabajo, te levantas unos minutos antes por la mañana. Está al alcance de todos. Y son intencionadamente 15 minutos: podrían ser más pero corremos el peligro de no tenerlos tan disponibles, y si son menos, no estaríamos hablando de productividad.

La magia de esta regla es que elimina la resistencia inicial a empezar esa tarea (llamémoslo pereza, procrastinación o lo que más se ajuste al contexto), porque total, son solo unos pocos minutos. ¿Y sabes qué pasa una vez que se acaba el tiempo en tu cronómetro? que es muy posible que prosigas la actividad, ya que estás inmerso en ella.

Y si solo haces los 15 minutos, perfecto, está diseñado para ello. Ahora mismo estoy escribiendo este post a golpe de cronómetro, y he dejado esos primeros minutos ya lejos.

Esto se puede aplicar a cualquier cosa que queramos hacer, pero recomiendo invertirlo en algo significativo para ti o en tu bienestar: ejercicio, lectura, estudio, un paseo, meditar, escribir, pintar, hacer una receta nueva o aprender una habilidad. Y si además lo realizas hacia la misma hora, se establecerá como un nuevo hábito. Y te aseguro que funciona.

La clave de la productividad está en pensar en pequeño: la tarea tiene que ser minúscula, pero que de manera constante, nos conduce a nuestras metas a pasitos de tortuga (aquí no nos sirve correr).

Nos convertimos en lo que hacemos todos los días, a través de las pequeñas acciones repetidas en el tiempo. Ahí reside el éxito.

Artículo en inglés aquí

Artículos recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *